Ilusión, ganas, miedo…sentimientos complementarios y contradictorios que se agolpan en mi cabeza cada vez que pienso en besarte, ese primer beso, tan inocente como un niño y tan ardiente y apasionado como el mayor de los fuegos.

Kiss ~ While Your Lips Are Still Red (CC-BY-NC-ND) TW Collins, Flickr
Tantas veces he soñado con ese momento, dormido, despierto… Tantas veces he soñado con acercarme a ti y sentir como mi pulso se dispara, tomarte por la cintura mientras mi respiración se acelera y noto tu suave y agradable perfume.
Juntamos nuestras frentes mientras nos observamos con mirada cómplice y todo a nuestro alrededor se desvanece en penumbra, el ruido, la música, la noche, el día, el Sol, la Luna o las estrellas… Bajo la luz de un foco tan solo estamos tu y yo, nada ni nadie más que arruine este momento.
Nuestras narices se tocan y sonreímos por ese leve cosquilleo, tus ojos se cierran delicadamente y una milésima de segundo después un escalofrío de miedo me estremece de arriba a abajo…
Cierro mis ojos y acerco mis labios a los tuyos, pero antes de fundirnos tan cálidamente te susurro: Enséñame a besar.












